Fase crónica:
Para definir la forma clínica durante la fase crónica se requiere hacer un prolijo examen:
historia clínica, estudios digestivos por contraste, Holter de 24 hs., electrocardiograma,
radiografía de tórax, pruebas disautonómicas (valsalva, tos, etc.) y de ser posible un
ecocardiograma. Eventualmente derivar al especialista.
Técnicas serológicas:El diagnóstico se realiza por medio de las técnicas serológicas (es un examen de sangre para detectar la presencia de anticuerpos contra un microorganismo.
Ciertos microorganismos estimulan al cuerpo para producir anticuerpos durante una infección activa). Todas las embarazadas deben ser estudiadas serológicamente. El niño recién nacido, hijo de madre infectada se estudiará en las primeras semanas de vida por los métodos parasitológicos. Los niños que tuvieran una técnica parasitológica negativa en las primeras semanas, deberán tener un estudio serológico con 2 técnicas a partir de los
10 meses de edad. Además del recién nacido se debe estudiar a todos los hijos nacidos de una madre serológicamente reactiva. Un resultado negativo no indica necesariamente su ausencia.
Tratamiento etiológico:
Los objetivos del tratamiento etiológico son curar la infección y prevenir lesiones en
órganos. Diversas experiencias demuestran que en el tratamiento en niños y adolescentes
tiene un mayor éxito. Es mayor aún en las primeras semanas de vida.